El Universo de Devil May Cry
En el año 2001, la industria de los videojuegos fue testigo del nacimiento de un nuevo estándar dentro del género de acción en tercera persona. Lo que inicialmente comenzó en las oficinas de Capcom como los primeros bocetos y conceptos técnicos para una entrega de Resident Evil, terminó rompiendo sus propios moldes para convertirse en una propiedad intelectual independiente, gótica y electrizante: Devil May Cry. Bajo la dirección inicial de Hideaki Itsuno y Shinji Mikami, la saga no tardó en coronarse como el referente absoluto del subgénero hack and slash, fusionando una atmósfera de horror barroco con una actitud rebelde y una banda sonora cargada de metal industrial y techno que definieron la identidad de toda una generación.
¿Por qué medir tu rango de estilo?
A diferencia de otros títulos de acción donde la prioridad es simplemente sobrevivir o eliminar al enemigo de la forma más rápida posible, el corazón de Devil May Cry radica en la espectacularidad de tus acciones. La saga introdujo el revolucionario sistema de "Style Rank", un medidor en tiempo real que evalúa constantemente el desempeño del jugador en combate, castigando la repetición y premiando la creatividad. Para alcanzar la gloria visual de rangos como "Smokin' Sexy Style!!", es necesario dominar mecánicas de alta precisión técnica: desde la sincronización perfecta para alternar entre armas de fuego como Ebony & Ivory y espadas legendarias como Rebellion o Yamato, hasta la gestión milimétrica de la barra de Devil Trigger para desatar la verdadera naturaleza demoníaca del personaje en el momento justo. Con la llegada de Nero y su brazo robótico Devil Breaker, el abanico de combos y profundidad jugable se expandió hacia fronteras nunca antes vistas.